sábado, 17 de abril de 2010

Las garrapatas, una plaga silenciosa...

Las garrapatas las podemos encontrar en cualquier travesía que hagamos por el campo. Estos pequeños artrópodos chupan la sangre de su (víctima), pudiendo elegir entre animales o incluso seres humanos. 

Se pueden distinguir dos tipos de garrapatas, las blandas ( Argas reflexus ) y las duras ( Ixodes ricinos ). Estas últimas son las más comunes, pueden esperar semanas o incluso meses entre la hierba alta o en los árboles, y cuando encuentran un posible huésped trepan sobre él.

Una idea falsa muy común es pensar que la garrapata es capaz de saltar de la planta al huésped, pero el único método de transmisión es el contacto físico. Estos artrópodos están dotados de un aparato bucal que les permite perforar la piel de aquel al que deciden coger y chupar la sangre del mismo, su cuerpo se hincha y cuando está lleno de sangre, la garrapata se suelta. Esta actividad, en animales puede provocar anemia y en seres humanos puede provocar infecciones y otras enfermedades. Las enfermedades más comunes en seres humanos son: la enfermedad de Lyme , siendo esta la más conocida y otras como la fiebre de las montañas rocosas , la fiebre de la mosca de los conejos

Para evitar estas enfermedades infecciosas, debemos tomar ciertas precauciones cuando decidimos salir por el campo: 

•  Cubrir la cabeza con una gorra, las orejas. También es conveniente llevar pantalones largos y sacar los calcetines, no dejando la pierna al descubierto. 

•  Intentar no acercarse a lugares donde frecuenta el ganado. 

•  Mirar, a lo largo del recorrido, por todo el cuerpo, en busca de garrapatas. 

Si encontramos en cualquier parte del cuerpo alguna garrapata, para desprendernos de ella es conveniente hacerlo con unas pinzas o arrojando sobre ellas aceite para que resbalen. Sin embargo, lo más efectivo es el primer método: para ello, con unas pinzas se agarra la garrapata entera, pues si se intenta hacer con la mano puede quedarse incrustado el aparato bucal del artrópodo (que es muy fuerte) en la piel y provocar infecciones tales como las descritas anteriormente. 

Es conveniente seguir los consejos anteriores, ya que la picadura de una garrapata puede provocar trastornos muy graves. Podríamos citar un ejemplo real en el que a una mujer se le metió una garrapata por el oído sin que se diera cuenta, lo cual le ha provocado grandes problemas físicos que han perdurado durante mucho tiempo. 

Otro caso que podemos citar también es el de un niño que tenía una garrapata en la cabeza y, esta, perforando la cabeza, se introdujo en el cráneo del niño provocándole la muerte. 

Estos son solo algunos casos que nos pueden ayudar a entender el peligro que suponen estos insectos y al que no damos importancia. Por ello es recomendable informarse acerca de estos temas, ya que se puede poner, por un insecto, la vida de alguien en peligro. Tal vez solo sea una pequeña infección, sin embargo, puede convertirse en algo mucho más serio y peligroso. 

Últimamente se está observando el aumento de garrapatas en el campo y en otras zonas, lo cual es algo desconcertante y preocupa a los amantes de la naturaleza. 


Sara Rey García

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